Cenicienta = Erase una vez…


Escrito por Tatiana Londoño Posada

Twitter @TALON057

Una película de industria que no escatima en presupuesto, que nos muestra escenarios llenos de lujos y exuberancias que intentan excusarse en el género fantástico del film. 
Tengo que empezar diciendo que, al salir de la película fui al lavabo y mientras esperaba mi turno, había una niña de unos ocho años admirándose en el espejo, ella se arreglaba la tiara de flores que tenía puesta. Con una sonrisa suave, volteó a mirarme sin parar de acomodarse su tiara. Allí entendí su felicidad, pues el objeto que portaba era similar al de La Cenicienta en su niñez.

 

Aunque me encantaría ser esa niña de ocho años, por leyes de la vida tengo 26, sin embargo viendo esta película asimilo que aún conservo ese espíritu de pequeña, pues hubo fragmentos del film donde gracias a la vestuarista Sandy Powell, me imaginé con ese magnifico vestido azul que brillaba resplandeciente, con esas zapatillas de cristal (las mejores zapatillas de todos sus remake existentes) y obviamente en ese carruaje majestuoso creado por Dante Ferretti, quien estuvo bajo la dirección artística de la película.la-nueva-cenicienta-de-Disney-Fashionclick

 

Lo que si no pasó por mi mente fue tener al オンライン カジノ príncipe Kit (Richard Madden) como pareja, un personaje que no contento con estar inmerso en un cuento de hadas aportaba actuaciones excedidas de drama rozando lo ridículo y lo cursi y dejando perder cualquier encanto que incluso su belleza pudiera brindar.

 

Cenicienta bajo la dirección de Kenneth Branagh conserva la mayoría de aspectos de la animación de Disney, que deja como resultado un cuento escrito trasladado a la pantalla. El guionista y el director siguen pues todas las indicaciones de la enorme productora de este film y al final el resultado es agradable y ante todo abundante.

Cabe anotar que el guionista subestimó a los niños y su capacidad de captar los mensajes. Y es que los pequeños en este mundo de evolución y aceleramiento en el que vivimos, son capaces de asimilar una idea o una metáfora con más agilidad y facilidad que un adulto. Por eso el mensaje de bondad, amabilidad y valentía que quiere dejar la película se vuelve un machacón.

 

Por último destaco a los cocheros del carruaje de Cenicienta. El maquillaje y la interpretación de estos dos personajes hacen sacar una sonrisa cada vez que aparecen en pantalla.CEN